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La libertad llora...

"Se ha de localizar en vez de globalizar"

Marcel Coderch es vicepresidente de Business Development del Grupo Techfoundries, empresa de capital español que se dedica a la creación, desarrollo y comercialización de productos y servicios basados en las nuevas tecnologías. Ha escrito numerosos artículos acerca del petróleo y del marco económico actual en que se engloba. En la entrevista que nos concedió, nos dio su visión sobre el tema y sobre los desastres que ha causado el deseo de los países de conseguir el dominio del crudo.

Durante miles de años, la población del planeta se mantuvo estable en unos tres cientos millones de personas. A partir de 1850 aproximadamente se produjo una subida exponencial en el crecimiento, y en 150 años, el número de personas ha aumentado hasta 6.300 millones, frente a los 9.000 que se prevén en el 2050. Este acontecimiento se debió principalmente al comienzo de la explotación de los pozos de petróleo. “Descubrimos que había un tesoro impresionante” dice Marcel Coderch. Los fertilizantes derivados del petróleo permitieron multiplicar por cuatro la productividad de una hectárea, lo cual implicó un crecimiento demográfico y se desarrolló toda una economía mundial a partir de esta materia prima.

Cada año, la extracción de esta energía fósil ha ido incrementando y algunos geólogos afirman que estamos muy cerca de llegar al límite de este crecimiento. El petróleo no está llegando al agotamiento, lo que se acaba es la posibilidad de producir cada año un 2% más que el anterior para seguir la curva exponencial, la llamada ‘curva de Hubbert’. M. Coderch comentó que cada año habría menos petróleo, sería más caro y más difícil de encontrar. Y añadió: “¿Esto es malo? Depende de entre cuantos repartamos el petróleo que queda, porque si hay menos pero somos menos a repartir, no pasa nada. No pasa nada para los que se quedan el petróleo.”

Un barril son 159 litros de petróleo. Estados Unidos tiene el 5% de población y consume el 25% de todo el petróleo, cada persona consume 24 barriles al año. En la Unión Europea, cada habitante consume 12 barriles, China consume 1,2 e India 0,9. Sin embargo, según M. Coderch estos datos no son del todo ciertos y apunta: “Ahora se dice que China está consumiendo mucho, que es un problema y es sólo un barril al año. China compra petróleo, pero ¿qué hace con lo que produce? Se lo vende a Estados Unidos. Te compras una Nike que han sido fabricadas en China con petróleo comprado ella, pero ¿quién ha consumido este petróleo?, ¿el chino o el que lleva las Nike? Ellos se habrán calentado algo mientras zurcían, pero quien consume son los Estados Unidos, no el que compra para hacer suelas de zapatos.” Lo que se configura entonces es una situación donde, por una parte va a ser imposible mantener el ritmo de extracción creciente de petróleo, y por otra, que el petróleo está concentrado en unos pocos.

Estados Unidos ya ha agotado prácticamente sus reservas de petróleo. Los primeros pozos se comenzaron a extraer en 1870 y en 1970 llegaron al límite de producción. Por lo tanto, el 35% del petróleo que consumen es suyo, y el otro 65% lo importan. La previsión es que este último dato pase al 75 o 80% importado, porque la curva de petróleo propio va bajando. Los pozos de crudo están mayoritariamente concentrados en Oriente Medio (Arabia Saudí, Irán, Kuwait) que tiene el 65% de las reservas mundiales conocidas; y el resto, Irak. Él añade que es ahí donde está realmente ‘el mayor trofeo’, como lo llaman los estrategas de Washington.

“El mantenimiento del modo de vida americano, como dijo Dick Cheney, el vicepresidente de Estados Unidos, ‘es innegociable’. Y harán lo que sea para mantenerlo. Y si no están dispuestos a plantearse que ese modo de vida es inviable en un futuro y que es absolutamente imposible de extender al resto de la humanidad, tienen que estar dispuestos a otra cosa, a quedarse con todo el petróleo. Las dos cosas ya no pueden ser.” Explica Coderch. Pero esto no va a ser así, porque Estados Unidos necesita de los demás países; la estructura económica mundial no está pensada para satisfacer las necesidades internas de un país, sino sobre el sistema internacional de importación e importación.

La ocupación de Irak por las tropas norteamericanas se hizo con el pretexto de combatir el terrorismo de estado y por su supuesta posesión de armas de destrucción masiva. En el mundo hay muchos regímenes tiranos como lo era el de Sadam y otros que también tienen estas armas; sin embargo, fue este el que se atacó. Con respecto a esto, Coderch manifestó que la justificación de los Estados Unidos por el ataque había ido cambiando, que primero había sido por las armas que nadie encontró, después porque habían apoyado a quienes habían bombardeado las Torres Gemelas, de lo cual no tenían ninguna prueba; luego por la democracia. Siguió diciendo que lógicamente eso no tenía ninguna credibilidad, que no había ninguna duda de cual había sido su objetivo, porque ‘curiosamente’ sólo se oponían a los países que tenían petróleo.

El petróleo se paga en dólares, por tanto, a los Estados Unidos eso les beneficia. Ellos pagan una cantidad determinada que los países exportadores de petróleo depositan posteriormente en bancos americanos. Así reciben un 2% de intereses, una cifra que se ve contrarrestada por la devaluación del dólar, lo cual conlleva a una pérdida de capital. El entrevistado declaró: “Sadam no se prestó a este juego y lo ‘quitaron’. Sadam dijo que no quería dólares sino euros y EEUU no lo podía permitir. En noviembre de 2001 Sadam empezó a aceptar pagos en euros y ganó un 25% porque el precio del dólar bajó. La primera medida que se tomó cuando se llegó a Irak fue volver a exigir dólares por petróleo y reconvertir todos fondos otra vez a dólares... Ahora el siguiente país que no está dispuesto a esto es Irán y hace acuerdos con China. Venezuela tampoco quiere hacerlo. Esos son los nuevos países que están en el ‘Eje del Mal’. Venezuela intercambia, por ejemplo, con Cuba 50.000 barriles de petróleo diarios por médicos y maestros.”

Estamos muy cerca de comenzar el descenso en la curva de Hubbert, y hasta el momento, aún no se ha encontrado un modo de sustitución del crudo. Todo gira entorno a él, y esto seguirá hasta que se agote. Pero sí existen formas de reducir su consumo. Coderch apunta que una cosa tan simple como que los americanos cambiaran sus coches por otros más pequeños como los nuestros, el consumo se reduciría a la mitad. De este modo habría petróleo para unos años más. Pero también manifiesta que el futuro no será mejor de lo que hemos vivido. Y concluyó: “Se ha de localizar en vez de globalizar, hay que buscar otras formas de divertirse, de pasar el tiempo, de trabajar, que no sean tan intensivas en el gasto de energía. Además el resto del mundo quiere vivir como nosotros, como mínimo. Si ven que aquí no hay miseria y que todo es jauja pues quieren venir, y si no, hacen todo lo posible para que en su país tengan las mismas cosas que aquí. Y como es físicamente imposible pues tiene que petar por algún lado; por dónde petará... no lo sé.

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